Tu consejo que sólo “está bien”, en verdad ya está Muy Bien

6 mayo, 2015
Tu Consejo de Administración que sólo “está bien” en verdad está Muy Bien

Si ya cuentas con un gran consejo de administración — uno que tiene gran química y hace 5 veces mas de lo que pudieras haber imaginado. Si apoyan a tu organización de manera incondicional, y piden resultados, retan tu forma de pensar para ampliar tu visión, y traen mas dinero a la mesa de lo que originalmente habias considerado reunir— Entonces puedes dejar de leer en este momento.

Pero si en cambio tu experiencia es como el del 99% del resto de las organizaciones, el administrar las relaciones de tu consejo sera una de tus mas grandes frustraciones.

De acuerdo al reporte de BoardSource sobre Gobernanza de organizaciones civiles, “De acuerdo a los directores ejecutivos y los consejeros mismos, el desempeño de la mayoria de los consejos es mediocre a lo mucho.” Y cómo bien preguntan Chait, Ryan y Taylor en su Libro “Gobernanza como Liderazgo: reenmarcando el rol del consejo de las organizaciones civiles” — “¿Porqué hay tanta retorica que promueve la importancia y centralización de los consejos, cuando la mayoria de la evidencia empirica y vivencial, muestran que estos son minimamente relevantes o inconsecuentes?”

La realidad es que para el 99% de las organizaciones el consejo será bien intencionado, pero mediocre o disfuncional. Y mientras ya haz escuchado tantas veces la importancia de crear un consejo fuerte y sólido en los libros de administración de organizaciones, de los cursos de “fortalecimiento”, de tus donantes y colaboradores, seguro tienes siempre un sentido de urgencia y gran presión por obtener resultados extraordinarios de tu consejo. Tanto que muchos lo convierten en una prioridad.

La verdad es que tu consejo, así como es, está bien.

Al menos que sea inexistente, entonces necesitas crear uno, pero no te presiones tanto en querer obtener consejeros estrellas.

A pocas personas se les ocurre que los grandes consejeros alguna vez no fueron tan buenos consejeros. En realidad, al igual que tu equipo y tu mismo, los consejeros también se desarrollan.

Tu consejo puede llegar a ser mejor, más fuerte y efectivo, para que pueda contribuir más a tu organización. Un buen consejo puede ayudar a establecer y verificar las expectativas y métricas de la organización, llevando a una organización de solo sobrevivir a crecer su impacto social.

Tu consejo puede ser un gran fiduciario de tus recursos y patrimonio financiero, siempre y cuando el líder de la organización realice las preguntas adecuadas y este dispuesto a escuchar.

Pero sobre todo, un buen consejo puede ayudar al equipo directivo a planear y velar la visión a largo plazo y las decisiones estratégicas que brindan fortaleza y sostenibilidad a tu organización.

Incluso, pueden llegar tan lejos como levantar donaciones e inversión para tu organización.

Un buen consejo siempre es un buen patrimonio.

El problema es que formar y desarrollar a tus consejeros es una actividad que lleva mucho tiempo y esfuerzo. Ese tiempo y energía que inviertes en desarrollar a tus consejeros es tiempo que estas dejando de invertir en otros temas de tu organización.

Y los resultados, rara vez seran proporcionales al tiempo que le haz invertido. Por lo menos no a mediano plazo. Así que no dejes que el desarrollar a tus consejeros sea una fuente de estrés, ya tendrás muchas otras cosas para estresarte.

Solo tienes que optimizar tu consejo actual

Lo que debes de hacer es tener una estrategia para optimizar el resultado actual de tu consejo. Encuentra consejeros que esten alineados con tu misión y puedan llevarse bien entre ellos. Invita aquellos que tengan una red solida que te puedan apoyar a abrir puertas o levantar dinero, pero no esperas que ellos hagan el trabajo por ti.

No olvides darles a ellos el soporte y atención que necesitan. Al final del día ellos también son tus “clientes” y esperan obtener algo a cambio de la relación, usualmente es la satisfacción de saber que te estan ayudando a hacer el mundo un lugar mejor. Mantenlos al dia de tu progreso y acude a ellos cuando creas que te pueden ayudar. Sobre todo tratalos con con respeto y gratitud, son tus socios en tu projecto.

Encuentra un buen punto de equilibrio entre cuando esfuerzo esperas que ellos inviertan y el valor que ellos pueden dar a cambio. Si tienen el tiempo para realizar voluntariado, permite que lo hagan dentro de tu organización, eso les ayudará a tener una mejor visión sobre la operación y podrán usar sus habilidades y experiencia para resolver de primera mano los retos de tu organización.

De ser necesario crea distintos grupos consultivos para distintas necesidades. Esto evita conflictos entre consejeros o peor aún hacerles perder el tiempo con temas en los cuales ellos no son expertos. Por ejemplo una organización pide a tres de sus consejeros velar por la planeación financiera de la organización, pero tiene un grupo de consejeros aparte para la planeación estrategica de la organización. De esta forma, obtienen más valor de cada consejero y aprovechan mejor su tiempo.

Otor buen acercamiento es usar un modelo de comites temporales por retos estrategicos. Si el reto más grande de tu organización es alcanzar sostenibilidad financiera, probablemente quieres un comité con expertos en el tema apoyando la toma de decisiones durante el tiempo que la organización logra su objetivo y después cambiar el enfoque usando otros consejeros en un nuevo comite para el próximo reto estratégico.

Un buen ejemplo de esta estrategia es el Comité Judío Estadounidense. Dónde se usan comites flexibles que varian de forma recurrente, para adaptar de forma muy ágil la estructura organizacional del consejo.

En Connovo, ya que nuestra actividad principal es la creación de nuevas empresas sociales, usamos también nuestro consejo como un comité de evaluación de inversión.

Cuando administrar nuestro portafolio se vuelva la actividad predominante, (probablemente) cambiaremos el rol de nuestro comite sus miembros para que pueda representar y atender los nuevos retos.

En realidad la clave es muy simple.

Tienes que ser realista con el proposito de tu consejo, su rol y los resultados que puedes esperar de ellos. Solo tienes que adminstrar el esfuerzo de la administración de tu consejo con el tiempo que ellos van a invertir en tu organización para que ambas partes puedan obtener un buen retorno sobre su tiempo.

Para esto, es bueno tener algunas habilidades de gobernanza de consejos administrativos, pero de nuevo, no te estreses demasiado en este momento. El costo es muy alto e injustificado para el 99% de las organizaciones y el retorno de inversión no esta claro aún.

Para empezar a tener un mejor consejo solo ten claro:

  1. con que reto te van ayudar
  2. que temas debes de ver con tu consejo y
  3. que con que temas no los harás perder el tiempo,
  4. de ser necesario rota tu consejo.

Un buen consejo que solo “esta bien“, en realidad es casi perfecto si ambos saben sacarse provecho.

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